me gusta que la gente se invite a mi casa, o que a determinada hora del finde el teléfono de J no pare de sonar preguntando planes.
pero este finde estoy ausente; hasta en sueños estoy en cualquiera. con personas de hace mucho mucho, pero mucho tiempo.
pensaba que si miraba para atrás sin llorar, podría encontrar el momento exacto en que todo se rompió, en que mis decisiones dejaron de ser mías para depender de deseos y necesidades ajenas; da igual si para hacerles caso o para llevarles la contra.
pero ahora pienso que igual es un viaje que no tiene sentido.
no sé si podré encontrar un momento, un punto de orígen. y por otra parte, a lo mejor ese punto ya no vale. quiero decir que yo ya no soy la que fui en ninguno de esos momentos y a lo mejor el kit (o quit, o cómo será) es buscar lo que genuinamente quiero ahora, con todo el bagage de esas decisiones que me han hecho ser lo que soy hoy en día.
me siento tan buena para nada que me da pena y todo. pero algo tiene que haber. creo que ahí está la diferencia esta vez. tengo esperanza.
J me dice cada vez que le cuento este tipo de pensamientos: "autoestima". todo gira alrededor de eso. y a lo mejor tiene razón. por qué no se podrá comprar en alguna tienda, como tantas otras cosas; deme 2 kilos de autoestima y estos zapatos de tacón.
me cuesta, pero tengo que reconocer que tengo ciertas "ilusiones" -por llamarlas de alguna manera- respecto a mi vida que son más o menos constantes en el último tiempo, sobre todo desde que vine a vivir aquí y sentí que podía empezar de nuevo.
también tengo que reconocer que logré cosas increíbles, maravillosas, que he disfrutado de la vida como pocas veces y que he logrado que mis momentos de angustia sean esporádicos. grandes logros en lo afectivo. pero todavía queda mucho por hacer.
domingo, junio 21, 2009
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