sábado, febrero 28, 2009

sin palabras

por mucho que lo estire, probablemente esta noche sea la última vez que me haya pintado las uñas con el esmalte que compartía con mi abuela...me gusta mucho, es probable que busque otro igual; pero no va a ser lo mismo. Llevaba un esmalte como este hace 2 viajes a baires, a ella le gustó y se lo regalé y me compré otro. La última vez que fui a verla compré 2 iguales y le di uno. Como tantas veces disfrutamos de compartir esos momentos "femeninos" como ella decía; ella con una pincita de depilar se arreglaba las cejas sin espejo y yo le hacía la manicura...no sabía que iban a ser las últimas veces, pero era bastante probable. Cuando me despedí sentí que ella me decía chau, como no lo había hecho otras veces, pero no quise hacerle caso, más por mi egoísmo de no querer que se vaya que por su cansancio. 94 son muchos años, creo que desde los 80 que la escuchaba decir lo mismo, pero esa vez fue la de verdad. No hay palabras que puedan describir cuánto la quise y cuánto la extraño...

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