no puedo decidir cuál es mi estado mental, ni físico, ni de humor.
anoche por fin hablé claro con J; y aunque no saqué nada en limpio, el hecho de haber abierto el/los temas me alivia infinito.
la vida cotidiana puede ser una porquería. sobre todo cuando los planetas se empeñan en mandarte problemas y disgustos económicos sin tregua, control ni oportunidad. nunca vamos a ser ricos, ni siquiera a estar despreocupados; eso hay que asumirlo. y que vamos a tener que afrontar la vida por muchos años en esas condiciones no es un panorama agradable.
una vez más, el amor es fuerte. las sonrisas, los abrazos y las miradas llenan. mucho.
menos mal!
lunes, enero 26, 2009
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