la tristeza sigue ahí. asoma en muchas frases. se cuela en las lágrimas que no puedo evitar.
menos mal que está j en mi vida. que me dice que la comida medio quemada y amarga está riquísima, que me da helado de chocolate, que me dice que una cocina repleta de platos sucios y paredes con salpicaduras está estupenda, que llama a medio mundo para convencerles de jugar al padle para que yo tenga algo que me gusta que hacer mañana cuando me despierte; que está aquí, conmigo, abrazándome y acompañando mi dolor, con una ternura que me alivia y conmueve.
sábado, septiembre 13, 2008
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