Hace algunas semanas me costaba mucho dormir, lo hacía de a ratos y en horarios incómodos... Ni hablar del desajuste con la comida.
Ahora me fui al otro extremo; duermo seguido infinitas horas, 12 ó 13 ponele, aunque lo raro es q igual me siento cansada; a lo mejor es xq las horas no son del todo correctas todavía. Necesito ver el vaso medio lleno, así q lo veré cómo un avance.
De la comida mejor ni hablar. De hambre no me voy a morir, pero de dolor de panza no sé yo. El plan del superdisfraz rojo tiene sólo dos opciones: o me resigno a la realidad o cambio planes...q será??? Con lo ruleta q está mi animo últimamente quién sabe.
Ah! Y la mala noticia del día: después de sólo 6 años, algunos de los cuales con doble invierno incluido, mis botas no tienen arreglo y en breve las tendré que jubilar. Qué disgusto! :)
jueves, noviembre 17, 2011
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