domingo, marzo 15, 2009

certezas de domingo

me gusta la soledad algunas veces, más bien estar conmigo misma.
me gustan los domingos a la mañana cuando hay sol.
el naranja es un color que me encanta; me da energía, alegría, esperanza...pero tiene que tener cierta cantidad predominante de amarillo: el naranja puede también ser muy frío.
eso ya lo sabía, pero hacía mucho que no lo sentía como pintando ahora mi nuevo proyecto: una maceta para un aloe vera en forma de globo con colores que contrasten del todo con su verde total.
definitivamente nada es en si mismo. todo depende del cristal con el que lo mires. del momento. del sentir y del pasar. siempre me acuerdo de una tarde en la cocina en la que mi padre decidió que ya tenía edad suficiente para empezar a introducirme en los conocimientos de la filosofía en general y del materialismo dialectico en particular. nada de metáforas, ni cuentos de animales con moraleja: vamos a hablar con palabras difíciles y de "conceptos"...de lo que no me acuerdo con claridad es de si tenía 12 ó 13 años...me acuerdo claramente de cuánto me impresionó la idea de que "el río" nunca era igual a si mismo; era una idea de río, porque el río de verdad era agua pasando que nunca era igual de un segundo a otro, ni su cauce, ni tú que lo estabas mirando eras el mismo en el primer segundo de mirar el río que en el 5to....y bla bla bla...eso y la primera vez que me dijo "tu mamá está loca"...y se acabó la infancia y la felicidad...lo que pienso ahora es que no entiendo cómo tardaron tanto tiempo más en separarse, mejor dicho, cómo estuvieron juntos tanto tiempo...no entiendo por qué no pudo jugar conmigo y ser mi papá sin intentar adoctrinarme, por qué puso siempre tanta distancia afectiva...yo sé que me quería, incluso a su manera a lo mejor me sigue queriendo, pero...
no sé a qué vienen todos estos pensamientos paralelos. yo estaba muy contenta escuchando música rara con mis cascos y pintando mi posible nueva maceta...
supongo que la posibilidad de la llamada y de sus connotaciones para mi vida cotidiana me gustan pero también me reencuentran con ciertos momentos que una vez más necesito superar no ya para entender ni para acomodar, sino para dejar lugar a nuevas construcciones.
mi vida ya es diferente, aunque yo no sea muy conciente de ello. tal vez ese sea el punto. encontrar el equilibrio, saber exactamente hasta dónde necesito la diferencia. también puede ser que piense en mi viejo por la charla con M y las chicas el otro día, o porque la semana que viene aquí es el día del padre, o porque por primera vez en casi un año mi padre me envió unas palabras en el msn el otro día (evento que curiosamente no he comentado con nadie aun)...como sea, es mi domingo; J duerme y después vamos a comer cualquier cosa y a jugar al padel...ducha y con suerte más y más momentos cariñosos...me gustan los domingos, lástima que sean tan cortos....

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