lunes, octubre 20, 2008

para qué nos vamos a engañar

soy buena negociando, siempre y cuando no esté yo incluída en el tema de negociación.
ahí me pongo nerviosa, torpe, mi discurso pierde un poco de efectividad y sobre todo de intencionalidad.
si encima hablamos de dinero para qué os voy a contar.
y desde luego, lo de esperar se me da digamos regular.
así las cosas, a las 7 y cuarto del temido "déjamelo pensar, te llamo el lunes", me tienen un poco dispersa.
para no pensar me voy a seguir ocupándome de nimiedades...y a tratar de no comer en exceso que ya me vale!

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