martes, julio 25, 2006

esta noche

la soledad y el silencio me abruman. El inmovilismo aprieta. Las mismas dudas de siempre hoy parecen más pesadas. Por qué será tan difícil ser feliz? Simplemente. Por qué no puedo ser, simplemente? Ultimamente son muy difíciles las noches en soledad; es muy grande el silencio aunque la tele esté prendida durante horas. Me alegra al menos saber que cuando el sueño por fin venza, esta noche pasará y él estará cerca cuando abra los ojos... Está bien endilgarle tanta responsabilidad a otro? aunque sea por un tiempito? Por qué será tan difícil mantenerme ociosa? Es acaso posible deshacerse de la culpa capitalista, occidental y judeo-crisitana que acarrea el ocio sin más? Voy a dar más vueltas; a lo mejor encuentro algo, aunque sea unas horas de sueño...

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